Una de las muertes más absurdas de la historia.

Hay muchas cosas que no tienen solución y una de ellas es la muerte. No es que tenga un mal día o haya pasado por esta situación hace poco, pero existen algunos osados que logran perdurar en la historia por sus actos más heroicos y revolucionarios como también por sus más absurdas e innecesarias muertes.

A lo largo del tiempo se han dado errores, fallos o imprevistos que dieron lugar a cambios, algunos trascendentales como puede ser la famosa manzana que le partió la cabeza a Newton y nos abrió las puertas a un mundo de gravedad que estaba en nuestras narices.

Por otro lado son muchísimos los casos en los que se desconoce la historia e incluso el nombre del “Gran Maestre”, porque es su contribución la que trascendió más allá de la persona y hoy se transformaron en elementos de nuestra cotidianidad.

Si te nombro a François Vatel por sí solo, no genero ningún impacto. En cambio si digo que fue el creador de la Crema Chantilly lo mirarás con más simpatía. Pero cuando te cuente el estúpido e innecesario motivo de su SUICIDIO, vas a coincidir conmigo en que la curiosidad por fin te ha cautivado.

François Vatel no solo fue cocinero, sino que fue un gran maître y además de atribuirle la invención de la crema Chantilly fue una gran influencia en la gastronomía francesa. De hecho si lo resucitáramos, me animaría a decir que sería uno de los mejores “Wedding Planner”, dejando a más de uno en ridículo. Y fue él quien sentó las bases del protocolo gastronómico que acompañaría a la alta cocina francesa.

Una noche de 1671 cuando luego de una disputa recibirían al Rey Luis XIV y su corte de Versalles de aproximadamente 3.000 personas, para agasajarlo y ganarse su perdón. La fiesta estaba planificada para 3 días y 3 noches. Así que del éxito de este evento, dependía el destino del Príncipe de Condé. En otras palabras nuestro amigo Vatel tenía sobre sus hombros una gran responsabilidad.

Favorecido por su personalidad perfeccionista y sus exquisitos gustos preparaba las más elegantes y extravagantes fiestas. Se dice que en 15 días planificó el menú de los 3 banquetes, las compras, la disposición de los salones, la elaboración de los platos, la decoración de las mesas y la dirección del personal de servicio. Todos los detalles pasaban por el y obviamente quería impactar y hacer de esas noches las NOCHES, al mejor estilo Gatsby

 

Pero los imprevistos suceden a diario y los que no pueden ser solucionados simplemente deben ser aceptados. Tal es así que Vatel no soportó la demora en el servicio mientras servían el  pescado y sin mas se quitó la vida, clavándose una espada dejando este mundo tan imperfecto.

¿Sorprendido?