6 Errores que todo restaurante debe evitar si quiere triunfar en las Redes Sociales.

Para muchos restaurantes las Redes Sociales y los blogs son innecesarios, pero eso solo se debe a una razón, que no es ni más ni menos que el miedo al cambio. Sin embargo, muchas de las grandes industrias han tenido que reinventarse, y la de la restauración no es una excepción. Al día de hoy, nuestros clientes no solo buscan un sitio dónde comer bien, sino que buscan saberlo todo de ti.

Atrás quedaron las páginas Webs estáticas y aburridas, con fotos mal iluminadas acompañadas de un número de teléfono y la dirección del sitio en cuestión. El cambio ha llegado y las Redes Sociales son una realidad que nuestros clientes nos reclaman. Interpretarlos y darles lo que necesitan es una obligación que todo restaurante debe empezar a tomarse en serio.

6 Errores que todo restaurante debe evitar si quiere triunfar en las Redes Sociales:

1) ¿Redes Sociales? Si eso lo puede hacer cualquiera:

Isaac Asimov decía: “Si el conocimiento crea problemas, no es a través de la ignorancia que podamos resolverlos”. Y nada más lejos de la realidad con respecto a las Redes Sociales. Pensar que cualquier persona, sin formación, puede llevar las riendas del mundo online es una tremenda equivocación.

 

¿Acaso no buscas perfiles capacitados y expertos para que lleven tu restaurante por un buen camino?

Y entonces…

¿Por qué crees que las Redes Sociales no merecen el mismo trato?

El mundo está ahí, esperando conectar contigo. Ayúdalos a encontrarte.

Recuerda, no basta con que le des a tu sobrina de dieciocho años un pequeño trabajito para el verano. El saber hacer y gestionar las redes sociales es una responsabilidad mayor que jamás deberás descuidar si quieres hacer que tu restaurante crezca. No te la juegues. Tu reputación online no es para dejar a cargo de manos inexpertas.

 

Recuerda, no basta con que le des a tu sobrina de dieciocho años un pequeño trabajito para el verano.

2) Estrategias ¿Para qué? ¿Para mandar tuits?

Si piensas que tener una estrategia en Redes Sociales es mandar tuits de lo que sea a todas horas es que aún no has aprendido nada. Las Redes Sociales de un restaurante no son para banalizar sobre tu vida. A nadie le importa si te has peleado con tu novia o si el bocadillo que te has zampado a las once estaba buenísimo.

Las Redes Sociales de un restaurante deben ayudarte a conseguir un objetivo. Y tu obligación es estar ahí, informando, compartiendo con ellos, escuchando. Dar los buenos días o frivolizar no tiene nada de estratégico a no ser que seas Dani Alves.

Conocer tu público objetivo, definir tu lenguaje, utilizar palabras positivas para dar el mensaje adecuado, son algunas de las preguntas que te ayudarán a definir ese perfil de cliente para establecer una estrategia de comunicación coherente. Si quieres profundizar un poco más sobre el tema te aconsejo que leas el post de Maïder Tomasena sobre ese tipo de cliente ideal y cómo escribir para él.

 

Las Redes Sociales de un restaurante deben ayudarte a conseguir un objetivo. Y tu obligación es estar ahí, informando, compartiendo con ellos, escuchando. Dar los buenos días o frivolizar no tiene nada de estratégico…

 

3) Yo, yo y solo yo:

No hay nada que me moleste más de una persona o de una marca que no responda a una pregunta o a un agradecimiento. ¿Acaso es tan difícil dar las gracias o un hacer simple guiño a quién te sigue?

Pero… ¿Para quién escribes? ¿Para tu ego?

El mundo está esperando que cuentes tu historia, pero no te olvides que son ellos -tus clientes, tus seguidores, tus lectores- quienes llevan el mensaje de un lado al otro. No lo ignores cuando has conseguido su atención.

 

 

El mundo está esperando que cuentes tu historia, pero no te olvides que son ellos –tus clientes, tus seguidores, tus lectores– quienes llevan el mensaje de un lado al otro. No lo ignores cuando has conseguido su atención.

Guy Kawasaki en su libro El arte de cautivar lo dice claramente: “ No hay que centrarse en los ricos, famosos y la gente que tradicionalmente ha resultado ser influyente. Debemos tratar a todo el mundo por igual y responder a tantos como podamos. No sabemos nunca quién puede convertirse en nuestro más valioso seguidor y amigo. No debemos olvidar que los “don nadie” son los nuevos “alguien” en un mundo en el que las comunicaciones están abiertas de par en par.

Todos fuimos unos “don nadie” en algún momento ¿no?

 

4) Obsesionarse con los “me gusta” y con la cantidad de followers:

¿Cantidad o calidad? Esa es la cuestión. La cantidad es cosa del pasado. De nada sirven las manitas alzadas en Facebook o los seguidores comprados en Twitter si no son de calidad. Generar una comunidad alrededor de tu restaurante, que crea y sienta lo que transmites, es tu objetivo. Simon Sinek lo dice muy claramente en su Ted Talk: “Seguimos a los líderes, no por ellos, sino por nosotros.

 

 

Prefiero mil veces a unos pocos seguidores que compartan mi filosofía a montones de “me gusta” sin valor.

Genera confianza, se sincero, aporta contenido de valor con tu blog, interactúa con ellos y así poco a poco la comunidad de tu restaurante irá creciendo y se hará más fuerte. No los descuides.

 

5) Pretender resultados inmediatos:

 No hay nada más absurdo que esperar resultados inmediatos en las Redes Sociales o en tu blog. Quién te diga, que en un corto plazo, obtendrás miles de seguidores te estará mintiendo.

¿Acaso las relaciones entre amigos se construyen en una noche?

 

6) Vender sí, pero antes cuéntame quién eres:

Si solo intentas vender tu restaurante a la primera no conseguirás otra cosa más que desenamorar a tus seguidores/clientes. De ahí la importancia en utilizar técnicas de Copywriting. No se trata solo de escribir sin sentido, sino de persuadir, de gustar a tus clientes para que vuelvan. Trabaja tu comunidad con paciencia. Cuéntales quién eres, qué haces y porqué lo haces. Enamóralos, cortéjalos, gánate su confianza antes de querer llegar al acto final.

Los atajos solo son momentáneos; y los cortejos, duran toda una vida, no solo cuando pretendemos agradar a alguien. Tu objetivo es claro y totalmente válido: querer convertir en clientes a tus seguidores; pero eso si, sin descuidar los modales.

 

Los atajos solo son momentáneos; y los cortejos, duran toda una vida, no solo cuando pretendemos agradar a alguien. Trabaja tu comunidad con paciencia. Cuéntales quién eres, qué haces y porqué lo haces. Enamóralos, cortéjalos, gánate su confianza antes de querer llegar al acto final.

 

¿No te parece?

 

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