15 tipos de Jefes de Cocina con los que nos hemos tropezado alguna vez, parte 1.

¿Quién alguna vez no se ha tropezado con alguno de estos tipos de jefes? Algunos, está claro, te marcan para siempre con enseñanzas, buenos modales, predicando con el ejemplo; otros, en cambio, deseas aprenderlo todo de ellos… pero para no volver a repetirlo jamás. Sin más introducciones te presento mis 15 tipos de Jefes de Cocina con lo que nos hemos tropezado alguna vez, parte 1.

15 tipos de Jefes de Cocina con los que nos hemos tropezado alguna vez, parte 1.

1) El Antonio Recio:

¿Quién alguna vez no ha tenido un jefe de cocina así? Jefes acomplejados si los hay. Por lo general los identificarás con alguna jefatura acompañada de algún lazo sanguíneo. Siempre buscará su beneficio propio a la hora de repartir las tareas. Nunca los verás limpiar una cocina o una nevera, ni nada que él considere impropio para su cargo.

2) El Eugenia García:

Ordinario, maleducado, barriobajero es el Eugenia García (madre de Aida). No le gusta trabajar mucho. A punto de jubilarse, utiliza su edad, para acaramelar a los jefes y llevarlos a su terreno. Los años los han hecho calculadores y desconfiados de cualquier nuevo integrante de la cocina. Temen que alguien tome su puesto y conjuran con quien le convenga en ese momento. Tanto en su trabajo como en su vida privada no tienen amigos, solo necesitan amigos de quita y pon.

3) El Dr. House:

Una de las citas que lo describen es: “No soy el único de mi equipo, pero en mi equipo soy único”. La autoridad es una forma de control que no les sienta nada bien. Cada acto suyo tiene un porqué, aunque algunas veces puedan equivocarse. Fieles a sus ideas, las defienden a muerte hasta que surja otra mejor. De pocas palabras amables a la hora de felicitar a su equipo. No existe la mediocridad en su cocina exprimiendo a su personal ha dar lo mejor de si.

4) El Carlos Medina (Concursante de Top Chef):

Este tipo de jefes es uno de los más difíciles de llevar. El Carlos Medina es odioso, acomplejado e intratable. O estás con él o estás contra él. Jefes incomprendidos y problemáticos si es que los hay. Solo creen en ellos y en su capacidad Divina que le ha sido otorgada. Talentosos en su trabajo, con unas desmesuradas -poco naturales- intenciones a ser diferente, avasalla a quien se interponga en su camino con tal de conseguir su meta.

5) El Dr. Sheldon Lee Cooper:

Siempre los escucharás quejarse por absolutamente todo: “No me toques mis cuchillos cuando no estoy”, “No me muevas la sal si estoy en servicio”, “No me uses mis trapos de los lunes cuando es sábado”. Los jefes como Sheldon Cooper pueden traer orden a una cocina, pero una cocina es imposible que pueda aguantar a un tipo como Sheldon Cooper. El caos ordenado no es una opción para este tipo de jefe de cocina. Punto a destacar: Dominan a la perfección el recetario universal.

6) El Marshall Eriksen:

Por si no lo sabías Marshal Ericsen es el personaje de Cómo conocí a vuestra madre. Es el mejor colega que puedes tener tanto dentro como fuera del trabajo. Eso si, es muy fácil abusar de su confianza ya que a todo te dicen que si. Su arma letal es el diálogo y la comprensión aunque a veces den ganas de hacerle alguna que otra maldad. La extrema nobleza es su punto débil y sus compañeros saben como aprovecharse.

7) El Mauricio Colmenero:

Si existe un tipo de jefe tóxico ese es Mauricio Colmenero. Un jefe de tales características no puede traer nada bueno a ningún grupo de trabajo. El chovinismo incontrolado y el abuso de poder son sus principales armas para sentirse seguro y fuerte ante sus trabajadores. Los chistes racistas frente a una plantilla de paquistaníes, filipinos y sudamericanos son su diversión. Sus únicos méritos para ocupar un puesto de jefe de cocina son simplemente por pertenecer a la etnia que lo contrata y no por sus habilidades. Nada que aprender de un jefe de cocina así, o mejor dicho, aprende todo para hacer todo lo contrario.

El chovinismo incontrolado y el abuso de poder son sus principales armas para sentirse seguro y fuerte ante sus trabajadores.Los chistes racistas frente a una plantilla de paquistaníes, filipinos y sudamericanos son su diversión.

8) El Cándido Méndez:

Personajes duros y difíciles de tratar. Los Cándido Méndez, por más que sean jefes, siempre se sentirán empleados. Está en su naturaleza. Brillantes para el cálculo estimado: quince minutos de ayer, media hora del mes pasado y quince del sábado que viene suman una hora que reclaman religiosamente. Por lo general nadie los nombra. Se arraigan al poder que les confiere el convenio y organizan lo de todos sin pedirlo.

9) El George Costanza:

El George Costanza debo reconocer que me encanta, pero solo en Seinfeld. Ventajista por naturaleza con tal de conseguir algo que le de la delantera. Sin escrúpulos, poco colaborador, rácano y por demás obsesivo con su partida y sus pertenencias. Lo reconocerás cuando vayas a tomarte unas copas con él; jamás devuelve las rondas.

10) El Charlie Sheen:

En todo trabajo hay uno. No dista mucho de la realidad de Dos hombres y medio. El Charlie Sheen es típico jefe abusivo/cariñoso con las féminas. Son su debilidad. Es capaz de lo que sea con tal de tener una oportunidad con ellas. Competitivo, seductor, insistente. La negativa de sus presas no significa nada para él. Es un cazador nato. Matar o morir es su lema.

11) El Dexter:

Estos si que son de temer. No se los ve venir hasta que ya es demasiado tarde. El Dexter es un espécimen en constante desarrollo. Nacido desde tiempos inmemoriales y en pleno auge con el capitalismo salvaje. Nunca da puntada sin hilo. Hay que estar atento si no quieres cruzarte con ellos. Las mentiras compulsivas los delatan. Los reconocerás por que llevan años en sus puestos y nadie sospecha de él. Eso si, son metódicos e impecables con su trabajo y por sobre todas las cosas muy hábiles con el cuchillo.

12) El Ernest Hemingway:

Hemingway además de ser un gran escritor y un gran apasionado de la bebida, por decirlo de alguna forma, era un busca pleitos. Pues si, le encantaba liarla en los bares. De personalidad noble con los suyos, pero temible con quién quisiera aprovecharse de él o de su equipo. Justo y directo en sus órdenes consigue el respeto de todos. Eso si, si las tienes en su cocina, te aconsejo que te marches antes de que pille lo primero que encuentre a tu cabeza.

13) El Stephen Hawkins:

Las constantes bajas médicas hacen que se conviertan en esos jefes odiados por sus ayudantes ya que son ellos quienes tienen que solucionarlo todo en su ausencia. Siempre les pasan las cosas más insólitas y sus excusas tienen un denominador común: siempre se encuentran a solas. Las probabilidades de que algo les ocurra aumentan cuando: salen del trabajo a los pocos minutos, o cuando llegan a primera hora -antes que nadie- o simplemente cuando salen a comprar un simple paquete de sal. Comparten la habilidad del cálculo de los Cándidos Méndez ya que una distancia espacio/tiempo mayor los alejaría de la tan preciada baja laboral.

14) El Mariano Rajoy:

El Mariano Rajoy es ese tipo de jefe que no gusta ni a la corta ni a la larga distancia, vamos que no mola. De trato distante y con solo una idea en su mente. Lo descubrirás cuando te exija trabajar 14 horas al día, sin ningún día de fiesta, por 1000 euros al mes, con el justificativo de ser más competitivos en Europa. Él lo fundamenta con que es esto o el populismo de los otros; que no puede hacer otra cosa… Angela me lo dijo.

15) El Bárcenas:

Este si que es repugnante. Desenmascararlo es una tarea que lleva su tiempo. Su mente privilegiada para los números es absoluta y con suma delicadeza va tejiendo su trama para no ser detectado. De habilidades camaleónicas se adapta a cualquier medio. Así que a no confiarse, que saben engañar. Las propinas son siempre su debilidad.

 

Y tú ¿Con cuál te has cruzado alguna vez?

 

Derechos de imagen: Aida, TELECINCO.