Cómo el Storytelling puede ayudar a tu restaurante a crear una marca.

¿Quieres que tu restaurante permanezca en las mentes de las personas o crees que eso solo es cosa de las grandes compañías como Coca Cola o Apple?

Aunque no lo creas estamos programados para escuchar y contar historias. No es que lo diga yo, científicamente está demostrado: Nos encantan las historias. No hay que darle más vueltas, funcionamos de esa manera. Lo es para nosotros al día de hoy y lo fue también para nuestros antepasados.

Y si no… ¿Cómo crees que hacían para transmitir sus creencias y costumbres si aún no tenían un sistema de identificación gráfica del idioma?

Las historias eran su única forma de hacer perdurar sus creencias y costumbres. Y sus “estrategias” -para llegar a los suyos, para que nunca se olviden– eran adornando o alindando esas anécdotas que tanto repetían.

 

“Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias.” Eduardo Galeano.

¿Acaso no recuerdas ninguna historia que te hayan contado de pequeño tus padres? ¿No sientes cómo si hubiese sucedido ayer?

Adoramos las historias; y más aquellas que nos dejan con una huella en el corazón y otra con la razón patas para arriba.

Vivimos por y para las historias; y el saber contarlas y el saber transmitirlas, te aportará eso que tienen las grandes compañías que tanto admirabas, que tanto necesitabas y que tanto desconocías que tú también podías.

 

Vivimos por y para las historias; y el saber contarlas y el saber transmitirlas, te aportará eso que tienen las grandes compañías que tanto admirabas, que tanto necesitabas y que tanto desconocías que tú también podías.

 

Ahora bien ¿Qué es el Storytelling y para qué sirve?

El Storytelling, al día de hoy, no es otra cosa más que la capacidad o habilidad para contar historias, cuyo objetivo principal es transmitir un mensaje que genere confianza y empatía a través de la emoción y el entretenimiento.

De ahí la importancia que le dan las empresas al Storytelling, ya que al narrar una historia, inconscientemente asociamos una marca y con ella sus valores.

Y en el caso de los restaurantes…

¿No es suficiente con decir que mi restaurante hace una cocina mediterránea? ¿Eso no es una marca? ¿No me diferencia?

Les dejo el Ted Talks que hizo Andrew Stanton (creador de Buscando a Nemo, Toy Story y muchas otras más) hablando sobre Storytelling. No se lo pueden perder.

 

 

No existe una marca sin una historia detrás.

Tus clientes quieren saberlo todo de tu restaurante. No solo que haces la mejor cocina mediterránea de autor con productos de temporada, o lo que creas que sea importante a la hora de malvender tu restaurante. Que identifiquen tu restaurante como una marca, te ayudará a marcar una diferencia con el resto de tus competidores.

Recuerda: Los clientes ya no son fieles, tienen muchísimas opciones para elegir; pero lo que si pueden es enamorarse de tu historia, de tus valores; y seguir eligiéndote a ti por eso que transmites, por ese valor añadido que les haces sentir.

De ahí, que cuando hablamos de Storytelling, de contar una historia, de desarrollar una marca; nunca hablemos de vender tus productos. No lo olvides: El Storytelling va de sentimientos, no de productos.

 

 

Luego, puedes entrar al blog de Kay Fabella si quieres ir más allá.

 

 Los clientes ya no son fieles, tienen muchísimas opciones para elegir; pero lo que si pueden es enamorarse de tu historiade tus valores; y seguir eligiéndote a ti por eso que transmites, por ese valor añadido que les haces sentir. El Storytelling va de sentimientos, no de productos.

No trates a tus productos como mercancías.

Las grandes compañías jamás venden mercancías. Por eso Coca Cola no vende agua azucarada. Y Apple no vende ordenadores.

Tú no vendes solo comida, ni tienes solo un restaurante de cocina mediterránea. Tú tienes una historia, una marca que enamora y apoya todo lo que haces; no una simple mercancía para ingerir.

Vale OK… me has motivado… ¿Por dónde empiezo?

1) Encuentra tu tono de voz:

Dirígete a una sola persona. No a multitudes. El que te lee es solo uno, no está con un grupo de amigos. Se natural. No busques ser quien no eres, ni intentes usar palabras rebuscadas si no puedes dar el mensaje claro. No tengas miedo; tu forma de escribir –tú tono de voz– irá cambiando con el tiempo. Irás evolucionando o por lo menos es lo que se espera.

Si quieres profundizar sobre este tema te aconsejo que leas el blog de Maïder Tomasena, toda una especialista sobre Copywriting Web.

2) Identifica a tu público objetivo:

¿Para quién escribimos? ¿Para nosotros? ¿Para el mundo de la gastronomía? o será ¿Para nuestros clientes? Está claro, que si tienes un restaurante, escribirás para tus clientes y no para tus homólogos. Ponerte en sus zapatos es imprescindible si quieres conectar con ellos. Haz una lista con cada persona que pase por tu restaurante. Edad, sexo, aficiones, etc… Cualquier dato que puedas sacar de tus clientes te ayudará a darte una idea más acertada sobre ese cliente ideal al que te vas a dirigir.

3) Cuéntales quién eres, de dónde vienes, hacía dónde vas:

A todos nos encanta saber todo de todos, y más si los ayudas a entender un poco mejor quién eres. No los aburras con datos innecesarios. A nadie le interesa si de pequeño tenías un perro que ha pasado a una mejor vida; a no ser que lo hayas enterrado en un cementerio indio y luego haya resucitado. Pero esa es otra historia. Cuéntales quién eres, de dónde vienes y hacia dónde quieres ir. Hazlos partícipes de tus locuras. Que las sientan como suyas.

 

A nadie le interesa si de pequeño tenías un perro que ha pasado a una mejor vida; a no ser que lo hayas enterrado en un cementerio indio y luego haya resucitado. Cuéntales quién eres, de dónde vienes y hacia dónde quieres ir.

3) No les impongas nada, sedúcelos:

El Copywriting será tu aliado indiscutible a la hora de crear tu historia. Saber elegir las palabras para persuadir y seducir a tus clientes/lectores es un arma que ningún restaurante debe permitirse el lujo de prescindir. Saber llegar a ese cliente y darle lo que necesita es hoy una necesidad, no un lujo.

4) Muéstrales tu lado más íntimo, tus valores te definen:

El conocerte de forma más “intima” te ayudará a que tus clientes/lectores empaticen contigo y con tu causa. Tu forma de pensar, de ver las cosas, de sentir, son necesarias para que puedan llegar a conocerte y a entenderte un poco más. No tengas miedo a mostrarte tal cuál eres. No te aísles del mundo ¿Acaso no querías que el mundo te escuchase?

Atrás quedaron los cocineros que solo cocinan y los camareros que solo sirven platos. Recuerda: La única manera de generar confianza a tus clientes es dejándote conocer de una manera más profunda y sincera.

5) Utiliza tus vivencias, tus experiencias, no la de otros:

El saber utilizar tus propias experiencias personales es imprescindible si quieres que conectar con tu público. Si eres de los tímidos o de los que creen no tener nada que decir, mi consejo que abras tu mente y te esfuerces por encontrar la inspiración. Mira blogs, lee revistas, libros, revive películas que te hayan marcado, haz todo lo que esté a tu alcance. Cualquier cosa que hagas, que te saque de la rutina, te será de mucha ayuda si estás un poco perdido.

6) Enamóralos con eso que te hace especial, saca a relucir eso por lo que has nacido:

No voy a decirte yo en lo que eres bueno. Eso lo sabrás tú. Yo solo digo que no tengas miedo en enseñarlo. Todos tenemos una habilidad especial que nos diferencia del resto. Explótala. Enséñanos porqué estás ahí haciendo eso por lo que has nacido. Aquí si que puedes mostrar solo un poquito de tu ego, pero solo un poquito. Nos gustan las personas seguras de si misma; no los prepotentes, egocéntricos y vanidosos.

7) Hazlos partícipes de tu visión, no estás solo en este viaje:

“Has venido a este mundo para comértelo, no por casualidad”. Dilo bien alto, que todos te escuchen. Enséñales cuál es tu visión. Diles eso que te gustaría cambiar. Enséñales el camino que hay que seguir, que sientan que tus locuras son sus locuras. No estás solo en este viaje, pídeles que te acompañen.

Mira cómo Jaime Oliver lo hace en su Ted Talks.

 

 

8) El mundo nos espera a todos, dales eso que no sabían que buscaban, dales una solución:

Albert Einstein decía: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Arriesga cada vez que puedas. No copies por copiar, a no ser que lo llames inspiración. Haz que la imaginación vaya por ahí y que se divierta; pero que luego, a su regreso, que traiga algo nuevo en lo que trabajar. No aceptes nada por bueno sin antes haberlo juzgado. Busca ser original o por lo menos no dejes nunca de intentarlo.

 

Recuerda, somos transmisores de cultura, un cometido muy noble y bonito para dejarlo escapar por culpa de la mediocridad y el aburrimiento. Diviértete siempre que puedas, y que los dogmas, jamás minen tu curiosidad de buscar. Siempre hay algo más que ofrecer al mundo. Solo hay que encontrarlo.

 

¿Estás dispuesto a empezar a pensar como lo hacen las grandes empresas?

Tu restaurante se lo merece.

 

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